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Usuarios cansados de los abusos de Telefónica de
Argentina S.A. acuden a diario a la Justicia con
juicios de amparo. Sepa en qué caso usted puede iniciar
acciones legales contra la empresa española.
Los
argentinos somos, por esencia, dóciles y temerosos.
Probablemente aquellos tiempos negros de la dictadura
militar coronados con la
frase del «...no te metás» han dejado
improntas de sumisión entre
todos nosotros.
Sin embargo, cuando las cacerolas salieron a las
calles en la poblada, recordada con el título del «Carerolazo»,
nació un nuevo argentino, un sujeto que aprendió a
gritar por sus derechos y a exigir el fiel cumplimiento
de las normas y de las leyes que lo protege.
Vemos a menudo que las estadísticas de reclamos
de los consumidores aumentan feliz y notoriamente, y no
se debe a que las empresas violan más derechos que
antes, sino a que los consumidores y usuarios ya no
perdonamos nada, ya
no aceptamos bajar la cabeza e irnos del comercio con
una respuesta negativa a nuestra pretensión, ahora
queremos llegar hasta las últimas consecuencias con
nuestro reclamo. En esta tónica denunciante, los
usuarios de Telefónica de Argentina S.A. se vienen
alzando en quejas, reclamos y denuncias varias,
muchas veces sin obtener respuestas positivas a sus
pedidos.
Las
quejas contra la empresa
de telefonía española, que monopolizó el
servicio público de telecomuincaciones, son variadas y
repetidas: 1- El
servicio del 112 total deja muchísimo que desear,
largas esperas escuchando la musiquita, empleados que no
saben nada y no brindarían soluciones favorables a los
usuarios, entrenados para evadir los reclamos y decir
todo que «NO», o si la cosa se pone difícil, cortar
la comunicación abruptamente dejando al usuario
hablando solo del otro lado del teléfono, con una furia
incontrolada y ganas de ahorcarse con el cable del
aparato. 2 - Servicio técnico que no arreglaría nada:
el usuario llama por desperfectos o averías en la línea
telefónica al servicio del 114,
hace su reclamo
a una computadora, no siendo atendido jamás por persona
humana, para luego
sentarse y esperar que le arreglen su problema.
Si pasan días o semanas y no tiene respuesta,
de- be
hacer otro reclamo, llamando al mismo 114 y escuchando
la misma computa-dora que dice «Su reclamo ya fue
toma-do, estamos trabajan-do en su pedido...», pero
lo cierto es que parece que sólo dicen eso, ya que
nadie acude a la casa del usuario para darle una solución
final. Los
meses pasan y el usuario sigue incomunicado. 3 -
Sobrefacturaciones, cobros indebidos, rubros inventados,
cambios de tipo de líneas sin avisarle al usuario,
activación de servicios no pedidos, activación de
casillas de mensajes (memobox o similares), cobro de
llamadas a países extranjeros que nunca se hicieron,
cobro de llamadas a celulares en facturas de clientes
que tienen línea control, y todo otro artilugio pensado
para violar los derechos de los usuarios y sacarle unos
dinerillos extras de su patrimonio, configurarían el
abanico de quejas y denuncias más comunes.
Desde
la Asociación Sepa Defender-se se reciben cientos de
denuncias por mes, en contra de Telefónica de Argentina
S.A., las cuales se canalizan por vía de reclamos
administrativos ante la Comisión Nacional de
Comunicaciones y con envíos de cartas documento a la
empresa española.
Desde la experiencia de la Asociación que
protege a
los consumidores hemos advertido que Telefónica no
contesta las cartas documento recibidas, ni hace lugar
en varias ocasiones a los reclamos administrativos, es
por eso que últimamente se está aconsejando a todos
los usuarios denunciantes, que realicen directamente la
presentación judicial a través de un proceso de
amparo, para proteger sus derechos.
Casos
de pedidos de líneas telefónicas, cambios de domicilio
de líneas existentes, reparaciones y servicio técnico
que no se realizan, encuentran una única y pronta
solución en la Justicia mediante el proceso de amparo.
Los Jueces entienden que el servicio telefónico,
en tanto servicio público, se ha convertido en una
herramienta indispensable para el normal desarrollo de
la vida cotidiana y el goce de la dignidad humana.
Según
lo normado en el Art. 42 de la Constitución
Nacional, los derechos de los consumidores y usuarios
tienen jerarquía constitucional al establecer «Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen
derecho, en
la relación de consumo, a la protección de su salud,
seguridad e intereses económicos; a una información
adecuada y veraz, a la libertad de elección, y a
condiciones de trato equitativo y digno. Las
autoridades proveerán a la protección de esos derechos»
Es decir que el derecho a gozar del servicio público
de telefonía básica está contempla-do, y protegido
por la garantía del amparo, en la misma Constitución
Nacional.
Por
lo expuesto, señor usuario de Telefónica de Argentina,
no espere más que la empresa le de una respuesta
satisfactoria, acuda a su abogado de confianza y exija
ante la Justicia el cumplimiento de su derecho.-
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